Bosch tiene oportunidades para proveedores
Buscan compañías capaces de competir en costo, calidad y entrega
El crecimiento de Bosch en México no solamente representa nuevas capacidades de manufactura; también abre oportunidades para que más empresas nacionales se integren a la cadena de suministro de uno de los grupos industriales más importantes a nivel global.
Con operaciones que abarcan los sectores automotrices, industrial, electrodomésticos y soluciones para edificios, la compañía busca fortalecer el abastecimiento regional y encontrar un mayor equilibrio entre sus proveedores internacionales y locales.
Alexander Firsching, presidente de Robert Bosch en México, explicó que, en algunas de sus operaciones, particularmente en electrodomésticos, todavía existe una participación importante de componentes procedentes de Asia, además de proveedores internacionales que han establecido operaciones en México.
“Vemos un balance de proveedores internacionales y locales, una ventaja para nosotros”, destacó Firsching.
Cabe añadir que Bosch busca avanzar hacia una mayor participación de proveeduría regional en sus operaciones y aprovechar las capacidades industriales existentes en México.
“Queremos lograr en promedio por lo menos 75% de proveeduría local”, señaló el directivo al referirse a los requerimientos asociados con el T-MEC y a la necesidad de incrementar la integración regional en determinadas áreas.
Las oportunidades son diversas debido a la amplitud de productos que fabrica la compañía. Firsching señaló que Bosch requiere componentes para sus negocios automotrices y de electrodomésticos, entre otros.
En electrónica y mecatrónica, explicó, la empresa ya cuenta con una base desarrollada de suministro; sin embargo, existen oportunidades en castings o componentes de fundición, plásticos y diferentes partes utilizadas en vehículos y refrigeradores.
El abanico de posibilidades responde a la diversificación que Bosch ha alcanzado en México. Además de sus siete plantas automotrices, la compañía opera cuatro plantas relacionadas con otros negocios, mientras que su presencia también comprende ingeniería y otras actividades.
Para las empresas mexicanas, el reto no consiste únicamente en contar con el proceso productivo requerido, sino en demostrar que pueden responder a los estándares de una cadena global.
Contar con certificaciones es uno de los primeros elementos que Bosch considera al evaluar proveedores, pero no es el único. La experiencia para suministrar productos de manera consistente y cumplir simultáneamente con calidad y costos resulta fundamental.
“Si solo entregas con costos y sin calidad no sirve”, enfatizó Firsching.
Firsching identificó además un desafío para el desarrollo de nuevos proveedores: ofrecerles mayor visibilidad sobre los programas y volúmenes futuros para que puedan justificar inversiones en maquinaria, procesos y capacidad.
“Si no tienes una perspectiva de volúmenes en los siguientes cinco años es difícil de prepararte”, explicó.
Operación en México
La compañía cuenta con 11 plantas y 16 sitios en México, y define al país como su base de manufactura para Norteamérica.