Esta planta generará más de mil puestos de trabajo de manera progresiva, con 300 empleos de apoyo bien pagados, especializados y con futuro.
El CEO de Abbott, Robert B. Ford, dio a conocer que tomaron la decisión de crecer en México porque el país se ha convertido en uno de los lugares más importantes para la organización.
Informó que desde la planta queretana se producirán catéteres que permitirán tratar y diagnosticar enfermedades del corazón.

Dijo que la instalación de su nueva planta de dispositivos médicos en Querétaro es un mensaje de la confianza en el estado, en la competitividad, la infraestructura y el talento de la gente.
Resaltó que la nueva planta representa la producción de tecnología médica de última generación que se va a exportar desde Querétaro hacia todo el mundo, enfocada en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades del ritmo cardíaco.
El secretario de Salud a nivel federal, David Kershenobich Stalnikowitz, indicó que la instalación de la planta de electrofisiología de Abbott abona al Plan México.
Reconoció a la empresa como una de las que tiene mejor reputación global, al igual que la decisión de continuar sus compromisos con el país, ya que la apertura de la planta es una nueva oportunidad de desarrollo en Querétaro y se continúa con los esfuerzos para mejorar la salud de los mexicanos.
La planta tiene un enfoque sustentable
La compañía cuenta con un programa de cero desperdicios, acción que abonará al cuidado del medio ambiente y el aprovechamiento de los recursos.






















