Con este resultado, el sector supera el promedio mensual observado en 2025 y confirma una recuperación sostenida, impulsada por la estabilidad de la demanda automotriz en Estados Unidos, el fortalecimiento de la integración regional bajo el T-MEC y la creciente necesidad de proveedores estratégicos en el proceso de relocalización industrial hacia Norteamérica.
Julio Galván, gerente de Estudios Económicos en la Industria Nacional de Autopartes, dio a conocer que las partes eléctricas se mantienen como el principal componente de producción nacional con un valor de 1,938 millones de dólares.

Destacó particularmente el crecimiento de 50.78% en motores a gasolina, uno de los mayores incrementos observados en la estructura productiva reciente, reflejando la capacidad de respuesta de la industria mexicana ante la evolución de la demanda global.
Las regiones más productivas del país
La región norte concentró 4,385 millones de dólares en producción durante enero pasado, seguida del Bajío con 3,613 millones y la zona centro con 1,515 millones.
El Bajío encabezó el mayor ritmo de crecimiento regional con un avance de 10.61%, consolidando su posición como uno de los principales polos de expansión industrial y manufactura automotriz del continente.
A nivel estatal, Coahuila mantiene el liderazgo nacional con 1,576 millones de dólares en producción, seguido por Guanajuato, Nuevo León, Chihuahua y Querétaro, mientras que las 10 principales entidades manufactureras concentran 86.7% de la producción total.
Atractivo de las inversiones globales
En el frente comercial, México mantiene una posición dominante en la proveeduría automotriz regional.
Durante enero de 2026, las exportaciones de autopartes alcanzaron 8,791 millones de dólares, frente a importaciones por 5,007 millones, generando una balanza comercial superavitaria de 3,783 millones de dólares.
Durante 2025, la industria captó 2,338 millones de dólares de Inversión Extranjera Directa, elevando el acumulado desde 2018 a más de 21,092 millones de dólares, cifra que confirma el atractivo de México como plataforma estratégica de manufactura automotriz avanzada para inversionistas globales.


























