La transición hacia la electromovilidad está redefiniendo las cadenas de valor de la industria automotriz y abriendo nuevas oportunidades para que México fortalezca su posición dentro del nuevo ecosistema de movilidad. Especialistas del sector coincidieron en que este cambio exige acelerar capacidades industriales, infraestructura y contenido nacional.

Panelistas del EV Business HUB México abordaron estrategias para fortalecer competitividad e integración nacional en electromovilidad.
» Panelistas del EV Business HUB México abordaron estrategias para fortalecer competitividad e integración nacional en electromovilidad.
Ese fue de los principales mensajes del EV Business HUB México, organizado por el Clúster Automotriz Metropolitano y la Electro Movilidad Asociación (EMA), donde líderes de industria, gobierno y academia analizaron los desafíos que implica la electrificación para manufactura, proveeduría y competitividad.

Elisa Crespo, Presidenta del Clúster Automotriz Metropolitano (ClautMet), afirmó que la incorporación de nuevas plataformas eléctricas, componentes y tecnologías representan una oportunidad para posicionar a México como un centro estratégico para la industria automotriz de las próximas décadas.

Recordó que el sector aporta cerca del 3.5% del PIB nacional y más del 30% de las exportaciones manufactureras, por lo que adaptar ese liderazgo a la nueva dinámica tecnológica será clave para mantener competitividad.

En ese contexto, Eugenio Grandio, Presidente de la EMA, señaló que los proveedores ligados a tecnologías de combustión interna enfrentan el reto de evolucionar hacia soluciones alineadas con los requerimientos del ecosistema eléctrico.

Desde la Secretaría de Economía, Rodolfo Osorio destacó que el desarrollo de la electromovilidad requiere una estrategia integral que incluya infraestructura de carga, regulación, transporte público y coordinación entre gobierno, industria y academia.

A su vez, el titular de la Unidad de Inteligencia Económica Global de la Secretaría de Economía, Ismael Ortiz Fernández planteó la necesidad de impulsar una política industrial que fortalezca la producción nacional de baterías, semiconductores y sistemas electrónicos para incrementar contenido local y robustecer las cadenas de suministro.

Los participantes coincidieron en que la electromovilidad ya no es una tendencia emergente, sino una transformación industrial que demandará decisiones estratégicas para que México capitalice las oportunidades del nuevo modelo de movilidad.