Hitachi Astemo no busca únicamente abastecerse localmente por razones logísticas o económicas, sino también por una visión estratégica de integración regional.
“Buscamos que los costos sean mucho más competitivos y que se dé un crecimiento a la industria en la parte del país”, subrayó Pérez.
Además, añadió que trabajar con proveedores nacionales mejora sustancialmente los tiempos de entrega, un aspecto crítico en la industria automotriz.
Y para ser parte de la cadena de valor de Hitachi Astemo, es necesario que los provedores cumplan con los estándares de las certificaciones más reconocidas en el sector.
“Que tengan toda su documentación en forma con respecto a las normas automotrices, certificaciones IATF 16949, ISO 9001:2015 e ISO 14001. Que tengan presencia global es un plus muy grande, el que tengan manufactura en México”, dijo.

Eligiendo al mejor proveedor
Respecto al proceso de integración de nuevos proveedores, Pérez detalló que la primera etapa consiste en conocer el perfil de la empresa, su capacidad y presencia.
“Lo inicial es conocer un poco más de las empresas que estamos entrevistando, sus capacidades de manufactura, sus estados financieros”, explicó.
Posteriormente, se establece un acuerdo de confidencialidad (NDA) y se inicia el proceso de solicitud de información o cotización.
“Se comienza un proceso de RFQ o RFI, donde solicitamos que nos coticen los componentes que pueden ser competitivos para ellos”.
En cuanto a los tiempos de evaluación, estos pueden variar dependiendo del tipo de proyecto.
“Si es un proyecto que es nuevo, toma alrededor de unos ocho meses”, señaló al agregar que: “La idea es que como mínimo sean en la región como México, y lo ideal sería que para toda la región de América y global”.
Operación nacional
Hitachi Astemo cuenta con seis plantas en México: una en el Parque Industrial Querétaro, tres en el corredor industrial Toluca-Lerma, una en San Luis Potosí y otra en Silao. También opera más de 20 sitios de manufactura en Estados Unidos.