Ernesto Zárate Lara, ejecutivo de Ventas de Fischer explicó que el corporativo se encuentra en Córdoba, Veracruz, mientras que la empresa cuenta con una planta en Apaseo el Grande, Guanajuato, y próximamente iniciará operaciones en Nuevo León.
El directivo añadió que actualmente, alrededor del 25% de la proveeduría de la compañía es nacional, pero la meta es elevar este porcentaje a entre 50 y 70%, lo que representa una oportunidad para empresas mexicanas interesadas en incorporarse a su cadena de suministro.
Entre los insumos que actualmente busca se encuentran resinas, contenedores y cajas de cartón. Para formar parte de su proceso de selección, uno de los requisitos considerados es contar con la certificación ISO 9001.
Sin embargo, más allá de las certificaciones y la experiencia, la empresa también pone especial atención en la confiabilidad de sus posibles socios comerciales.

Nosotros hemos encontrado empresas que van empezando, muy honestas, y la verdad es que nos gusta impulsar ese tipo de proveeduría”, señaló Zárate Lara.
Abren la puerta a alianzas entre proveedores
El ejecutivo también hizo un llamado a las empresas proveedoras a explorar esquemas de colaboración e integración, especialmente cuando una compañía no cuenta por sí sola con la capacidad para cubrir un requerimiento completo.
“Si ellos no pueden proveer el total del producto, de alguna manera pueden referenciarse con otras empresas, asociándose. Un ejemplo: una caja me la vende un proveedor, pero otro proveedor puede ponerle el empaque interno espumado. Es una integración de proveedores y es una fortaleza”, explicó.
Este modelo, dijo, puede permitir que pequeñas y medianas empresas se complementen para atender requerimientos de mayor escala y, con ello, acceder a oportunidades dentro de cadenas de suministro más grandes.
Finalmente, Zárate Lara destacó la capacidad de la industria mexicana y consideró que uno de los principales retos es mantener el ritmo de crecimiento de otros mercados internacionales.


























