“Es importante, sobre todo en estos tiempos por temas de USMCA, el Agreement de Norteamérica. Estamos con muchos proyectos de relocalización de Asia, Estados Unidos, Canadá o México y, bueno, pues qué mejor que proveedores dentro de México que puedan soportar a las plantas que también tenemos en México”, señaló.
Acosta explicó que contar con proveedores nacionales, les permite reducir la complejidad asociada con el movimiento internacional de componentes y aprovechar las capacidades productivas disponibles en el país.
“Tiempos de entrega, temas aduanales que nos evitamos al menos para producción, nuestra mano de obra competitiva, básicamente”, indicó al referirse a las principales ventajas de localizar proveeduría en México.
Entre los servicios que hoy en día busca la empresa, destaca la forja, sinterizados, maquinados, inyección de plástico y estampado, procesos que pueden representar oportunidades para empresas compañías interesadas en integrarse o incrementar su participación en la cadena automotriz.
La búsqueda, sin embargo, requiere empresas preparadas para responder tanto a los estándares técnicos de BorgWarner como a las reglas comerciales de Norteamérica.
“Deben contar con la certificación IATF 16949 para automotriz y cumplir con el USMCA”, dijo.
Además de las capacidades de manufactura y las certificaciones, BorgWarner evalúa la estructura de las empresas interesadas en incorporarse a su cadena de suministro.

Evaluación
Para convertirse en proveedor de BorgWarner, el proceso comienza con la firma de un acuerdo de confidencialidad (NDA), necesario para que la compañía pueda compartir información relacionada con sus productos y proyectos.
Posteriormente se solicita una cotización y se realiza un estudio de mercado. Si la propuesta resulta viable, la evaluación avanza hacia una revisión directa de las capacidades del proveedor.
“Si se ve que puede seguir con el proceso, hay que ir a visitarlos, hay que conocer sus instalaciones, hacer auditorías, hacer revisiones técnicas”, explicó.
Superar estas etapas abre la puerta al proceso formal de validación requerido por la industria automotriz.
“Si se gana un proyecto, pues entonces hay que hacer todo el tema de validación APQP hasta llegar a un PPAP y un PSW liberado para poder comenzar a comprar”, agregó.
Operación
La empresa cuenta con una planta ubicada en el Salto, Jalisco, donde elabora componentes para motores, entre ellos sistemas de cadenas de distribución, tensores y rotores, por lo que requiere procesos especializados capaces de responder a las exigencias de la industria.

























