El vehículo incluso podría convertirse en un producto de exportación en el futuro, aumentando la participación de Nuevo León dentro de la plataforma manufacturera automotriz de Norteamérica.
A ello se suma la presentación de la primera red nacional de recarga eléctrica de KIA en México, una señal de que la estrategia de electromovilidad no estará limitada a fabricar vehículos, sino que también deberá avanzar en la infraestructura necesaria para facilitar su adopción.
Durante el evento realizado en la Explanada del Palacio de Gobierno, el Gobernador Samuel García, acompañado de Young Sam Kim, presidente de KIA México, destacó que este lanzamiento representó un nuevo inicio de innovación y tecnología automotriz para la entidad.
“Este producto va a ser un exitazo. Aparte de que el carro está padrísimo, es un símbolo de futuro, es el símbolo de la electromovilidad. Que como siempre Nuevo León es punta de lanza, en industria, en empleo, en creatividad”, apuntó.
Cabe señalar que la llegada del EV3 ocurre a 10 años del establecimiento de KIA en Nuevo León y está acompañada por una inversión de 649 millones de dólares para ampliar las operaciones de la compañía en Pesquería.

Una oportunidad para la proveeduría
El impacto del EV3, sin embargo, puede extenderse mucho más allá de la planta de KIA.
La producción de vehículos eléctricos demanda una nueva generación de proveedores y capacidades relacionadas con sistemas eléctricos y electrónicos, componentes especializados, automatización, materiales avanzados, software, infraestructura energética y tecnologías vinculadas con la recarga.
Para las empresas proveedoras instaladas en Nuevo León y el noreste del país, esta transformación representa una oportunidad para evolucionar junto con las armadoras y participar en programas de mayor contenido tecnológico.
También abre la puerta para la llegada de compañías internacionales interesadas en establecer operaciones cerca de sus clientes y aprovechar la infraestructura industrial, logística y de talento existente en la región.
En este sentido, el anuncio de un polo industrial en Pesquería puede convertirse en una pieza relevante para fortalecer el ecosistema.
El Gobierno de Nuevo León ha señalado que dispone de alrededor de 220 hectáreas ubicadas frente a las instalaciones de KIA y Ternium, con la intención de ofrecer espacios para empresas proveedoras y proyectos vinculados con electromovilidad.
El mandatario estatal añadió que el gobierno tiene lo necesario para fortalecer las operaciones automotrices.
“Hoy lo ofrecemos a KIA y a toda la industria del noreste, para que el estado les pueda proporcionar espacios desde 5 y 10 hectáreas, hasta pocket, squares de 1. De tal manera que todos los proveedores de KIA y que toda la proveeduría de electromovilidad que existe en Nuevo León se puedan ubicar ahí mismo”, indicó García.
Diez años de crecimiento industrial
La dimensión de KIA dentro de la economía estatal permite entender el alcance potencial de esta nueva etapa.
Desde su llegada a Nuevo León, la operación de la compañía en Pesquería acumula una inversión cercana a los 4 mil millones de dólares.
Actualmente genera alrededor de 16 mil empleos directos y su impacto supera los 80 mil puestos de trabajo cuando se considera la cadena de suministro y la red de distribuidores.




























