Hay momentos en la historia en que la industria cambia radicalmente. Hoy estamos viviendo uno de ellos.

EN BREVE/
< La industria atraviesa una transformación que redefine sectores, cadenas de suministro y perfiles laborales. El avance de la IA, la tecnología y nuevas industrias abre oportunidades para que las nuevas generaciones lideren una manufactura más innovadora, productiva y competitiva. >
Y no se trata solamente de nuevas máquinas, inteligencia artificial o mayor automatización. Estamos viviendo una reconfiguración de sectores enteros, de cadenas de suministro y, quizá lo más importante, de las habilidades que necesitaremos para ser parte de ellas.

Hay dos hechos que, me parece, señalan la dirección de estos cambios.

El primero, en China. Entre 2021 y 2025 eliminaron más de 12 mil programas de sus universidades y crearon 10,200 nuevos. Más de 30% de su oferta universitaria fue modificada.

El segundo, en México. En el primer semestre de 2026, las exportaciones de bienes informáticos y equipo de cómputo alcanzaron 82,900 millones de dólares, superando a la industria automotriz y posicionándose como el principal sector de exportación nacional.

Como vemos, la pregunta no es si la industria va a cambiar. Ya cambió.

Rubén Galicia, de la empresa Zeroun Group.
» Rubén Galicia, de la empresa Zeroun Group.
Vale la pena reflexionar si estamos cambiando con ella.

Las juventudes tienen mucho que ganar. Justo en el marco del Día Internacional de la Juventud, conmemorado el pasado 12 de agosto, conviene recordar que actualmente 12.2% de las personas jóvenes tiene participación directa en la industria manufacturera.

La oportunidad está ahí. El 49% de las organizaciones manufactureras ya reporta casos de uso de IA y 68% planea implementarla durante los próximos 12 meses. Y muy probablemente serán, las nuevas generaciones quienes lideren estos procesos de transformación digital y adopción tecnológica.

Quizá por eso esta reconfiguración industrial, aunque en muchos sentidos incierta, también resulta emocionante y abre incontables oportunidades.

Más creatividad. Más tecnología. Más productividad. Más valor.

La reconfiguración industrial no nos espera. Nos toca estar a la altura: entender las tendencias, prepararnos, hacer equipo, innovar y proponer.

El futuro de la industria ya comenzó. Y también nos toca construirlo.