Explicó que la asignación de los volúmenes de agua corresponde a la Comisión Nacional del Agua (Conagua), mientras que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) determina las cargas energéticas.
Subrayó que la función de la autoridad estatal consiste en revisar que los terrenos donde se instalan estos complejos sean adecuados y cuenten con las condiciones necesarias.
Ante los cuestionamientos sobre el impacto ambiental de esta industria, refirió que las empresas deben cumplir con la normatividad vigente y consideró que cualquier propuesta para suspender permisos tendría que sustentarse en estudios técnicos que acrediten posibles afectaciones.

Señaló que algunas instalaciones utilizan mecanismos de refrigeración por aire, lo que reduce la necesidad de recurrir al agua para mantener sus equipos en funcionamiento.
Se construirán 18 unidades
Respecto a la dimensión del sector en Querétaro, destacó que existen alrededor de 12 instalaciones en operación, con una capacidad energética de entre 200 y 250 megawatts. Este sector genera cerca de 95 mil empleos a nivel nacional.
Mencionó que aproximadamente hay 18 proyectos en cartera para su construcción en distintos municipios del estado.
“Hay como 18 unidades por construirse, en varios municipios; la ventaja de data centers es que van por donde hay energía, puede ser Huimilpan, Corregidora, en Querétaro, en Colón, en San Juan del Río, donde encuentren energía”, abundó.



























